En la sede de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), la Coordinadora de Trabajadores de la Minería (CTMIN) sostuvo una reunión de trabajo con la directiva nacional de la multisindical para analizar el escenario laboral tras las primeras medidas del Gobierno del presidente José Antonio Kast. Según reporteó el sitio de la CTMIN, el encuentro permitió abordar los efectos que podrían tener estas decisiones en el mundo del trabajo, especialmente en el sector minero, y proyectar una estrategia conjunta en defensa de los derechos laborales.
Durante la jornada, ambas organizaciones desarrollaron un análisis político-sindical sobre la instalación del nuevo Ejecutivo. Desde la CUT, su presidente Juan Manuel Díaz reconoció el mandato democrático del Gobierno, pero expresó una clara discrepancia con su orientación en materia laboral, relevando la necesidad de mantener el diálogo sin renunciar a los derechos conquistados. En esa línea, destacó el rol de la CTMIN como articuladora del sector minero, integrando organizaciones de la gran y pequeña minería, tanto pública como privada, y subrayó la importancia de fortalecer espacios tripartitos como el Consejo Superior Laboral.

Preocupación por retrocesos y debilitamiento institucional
Entre los principales puntos abordados, ambas organizaciones manifestaron preocupación por el retiro del proyecto de negociación ramal desde el Congreso, calificándolo como un retroceso en materia de derechos colectivos. Asimismo, advirtieron sobre los posibles efectos de modificaciones a la jornada laboral de 40 horas y a la aplicación del artículo 22, inciso segundo, del Código del Trabajo, particularmente en la industria minera.
En representación de la CTMIN, el vocero y presidente de la Federación Minera de Chile, Marco García, valoró el espacio de coordinación con la CUT y advirtió sobre una “desconexión del gobierno con la realidad del país”, planteando además inquietud por el impacto de las medidas adoptadas en la ciudadanía. Junto con ello, expresó preocupación por el recorte presupuestario del 3% a los ministerios, lo que —según señaló— podría afectar directamente a organismos fiscalizadores como SERNAGEOMIN. “Un debilitamiento de estos servicios implica menos fiscalización y mayores riesgos para la seguridad y salud de los trabajadores”, advirtió.

Por su parte, la vocera Ana Lamas (CTC) enfatizó la necesidad de fortalecer la unidad del mundo del trabajo para enfrentar este escenario, llamando a mantener una actitud vigilante frente a posibles retrocesos en derechos laborales.
Agenda común y fortalecimiento del diálogo social
Como resultado del encuentro, ambas organizaciones acordaron establecer una agenda de trabajo permanente, que contempla reuniones periódicas, el fortalecimiento del Consejo Superior Laboral y el impulso de iniciativas clave para el sector, como la promoción de la Política Nacional de Seguridad y Salud en Minería (PNSSM), la reactivación del vínculo con SERNAGEOMIN y el desarrollo de una política ergonómica sectorial. Asimismo, se reafirmó la continuidad de la demanda por la negociación ramal.
Según consignó CTMIN, la CUT también manifestó su solidaridad con la Confederación de Trabajadores del Cobre, particularmente con su presidenta Ana Lamas, ante las acciones judiciales derivadas del conflicto en Codelco por el cumplimiento del Acuerdo Marco.

En esa línea, la Central ratificó a la CTMIN como interlocutor válido del sector minero y acordó retomar el diálogo con actores empresariales como la Sociedad Nacional de Minería (SONAMI) y el Consejo Minero, con el objetivo de abordar el impacto de las nuevas medidas en la organización del trabajo.
El encuentro concluyó con el compromiso de sostener una coordinación activa y permanente, orientada a incidir en la agenda pública y resguardar condiciones laborales dignas y seguras para las y los trabajadores de la minería en Chile, en un contexto que exige fortalecer el diálogo social y la acción sindical.
